EL OFICIO DE SER CICLISTA



Hace 10 años comenzó un sueño guajiro, un sueño que tuvo lugar en la periferia, un sueño que nació de ver, oler, sentir y aprender de otras realidades. El reggae la música y la lírica para expresar lo que vivimos, lo que somos y lo que sentimos. El sound system como el espacio de inter invención donde se convive con respeto, libertad y paz, para nosotras y nosotros el sound system es como la cumbia, un momento. Y la bicicleta como la herramienta que revolucionaría nuestro pensamiento; porque otros mundos son posibles.


Así comenzamos con éstas armas de construcción no masivas de conciencia, en nuestro primer evento hace 10 años convocamos a asistir en vehículos no motorizados (patineta, patines, bicicleta) nuestra intención era hacer la revolución al menos no quemando hidrocarburos para transportarnos; en fin convocamos a dos jóvenes de 17 años en bicicleta. El estacionamiento un camión- zote literal, era el camión del Rambo. . Esa fue nuestra primera vez como actores de la construcción de ciudades más humanas, hechas desde la periferia, hechas a mano. Después fueron diez, luego cuarenta hasta ser más de cien y sobrepasar cualquier biciestacionamiento improvisado Luego vino la critical mass , una rodada mundial para ver al ciclista como actor social en la construcción de ciudad, los últimos viernes del mes a la hora pico nos reuníamos en Ciudad Universitaria, en las islas muy al sur, de ahí partíamos en caravana, aveces acompañados por una bocina ambulante amenizada con Música sin fronteras, aveces acompañada de una consigna “ autos no bicis si” “auto malvado tus días están contados” o “ ”, algunas veces se ponía tenso, pues hace 1 década no estábamos acostumbrados a ver en las calles tanto ciclista exigiendo su derecho a compartir las calles y el espacio. Compartir es la clave.


Y bueno rodamos a muchos lugares haciéndonos visibles, utilizando 1 carril algunas veces todos,Tlalpan, Insurgentes, Revolución: todas las hicimos nuestras, organizándonos tejiendo comunidad.

Después vinieron los paseos históricos, las rodadas nocturnas, las foráneas. Ya con el tiempo pudimos enseñarles a otros como moverse en bici por la ciudad, organizamos y participamos de eventos cicliculturales al lado de otr@s que también están construyendo ciudades hechas a mano, hermanos del pedal.


Un día nos dimos cuenta que la bicicleta no solo se utiliza en términos de movilidad, también se pueden construir máquinas que a través del pedal generan energía eléctrica, bombean agua o muelen maíz o café, es así que los proyectos de bicicmáquinas hemos podido compartir con los hermanos wixarikas en Jalisco y con los compas del Desierto Potosino, agradeciendo el apoyo y conocimiento brindado por todos los individuos y colectivos que participaron con nosotros en estas aventuras.


Hoy después de 10 años de experiencia y con mucho aun por aprender llegamos al FM6 con la exposición EL OFICIO DE SER CICLISTA, una dosis de microhistorias que retrata la vida de diez ciclistas de ésta ciudad de México, una mirada que retrata la vida de quienes construyen sobre dos ruedas la ciudad en lo cotidiano, de quienes la viven , la gozan, la padecen, la hacen desde la periferia, desde el centro, desde cualquier latitud. Hoy llegamos a éstos espacios para hacernos visibles y decir nunca más un México sin nosotr@s, nuca más ciudades desechas a mano, Somos la Periferia.